La prostitución en Ibiza en las épocas Fenicia y Romana.
Buscamos los orígenes y desarrollo de la prostitución en la historia de las Islas Baleares, y, si queremos realmente conocerlos, debemos bucear por las zonas oscuras del pasado hasta la gestación de las antiguas civilizaciones que influenciaron estas ricas culturas.
Las grandes conquistas, así como la ambición de los mercaderes por la plata, cobre, el oro, los útiles, las especias, el trabajo humano en forma de esclavos, y la sabiduría de sus médicos y artesanos, aportaron al entorno de estas islas desde la lejana civilización hitita, la posterior cartaginesa, y la sarracena muy variadas influencias.
Estas influenciaron a todas las poblaciones cercanas a los puertos que fueron las que la absorbieron elaborado un modo propio de comportamiento que dio lugar a una mayor libertad moral, enriqueciendo el Ibosim en muchos aspectos muy alejados de lo que posteriormente a la dominación romana instauró la actual civilización judeo-cristiana, (perdurando en dichos usos hasta muy cerca de nuestros días).
Anteriormente a la expansión de los romanos por la cuenca mediterránea el trueque entre personas mayores de edad cifrada alrededor de los 16 años, o, de forma vivencial, después de la pubertad tanto en hombres como en mujeres siendo seres libres, estaba totalmente permitido, en incluso, bien visto, asimismo no habían los tabúes sexuales que hasta hace poco nos asediaban respecto a la homosexualidad tanto femenina como masculina.
Los fornis implicaban comportamientos libres, si bien se buscó por parte de las élite controlar e incluso cobrar por los tratos personales, así propiciaron la creación de los lupanares, lugares protegidos donde las lupas podían negociar con sus cuerpos pero donde a las meretrices o los ternantes cobraban un porcentaje.
La Espitria era la moneda que se usaba en la antigua Roma y sus territorios para el pago del servicio de putas y zagales; esta llevaba incluido el porcentaje debido a los gobernantes.
Entre las clases elevadas, entre sus cortesanas y cortesanos también existían relaciones de este orden, efectivamente, los y las integrantes de dicha clase no se consideraban rameras o mancebos,ni debían trabajar en un burdel para negociar sus encantos -solían hacerse pagar sus favores sexuales en privilegios, tierras o esclavos, en joyas y posesiones, mientras que las clases bajas se conducían como actualmente negociaban su cuerpo y sus atenciones para la obtención de una mejor calidad de vida y los menos dotados únicamente para sobrevivir.
La isla de Ibiza, dentro del conjunto de islas del Mediterráneo constituyó un punto de abastecimiento destacado en los antiguos mapas marítimos manejados por viajeros, comerciantes, piratas y corsarios, para todo tipo de embarcaciones como lugar donde proveerse de agua, comida, grano, y artículos de comercio indispensables para sus travesías.
Es la situación geográfica la que naturalmente situó a Eivissa en uno de los lados del triángulo privilegiado del comercio marítimo, así también como lo benigno de su clima, y la presencia bendita de agua potable.
Si el volcán que explotó en la isla la Palma está creando una nueva ensenada donde quizá podrán atracar los barcos que deriven hacia Canarias, aquí contamos con una orografía más estable con calas donde guarecerse y buenos puertos con profundos fondeaderos que han sido usados desde tiempos pretéritos.
Efectivamente, desde la época de los fenicios existen evidencias que las islas suplían de fuerza de trabajo y también de placer carnal a las tripulaciones embarcadas.
Las Baleares eran un lugar de paso para muchos comerciantes que navegaban por este antiguo mar; los puertos de Ibiza y de Mallorca gozaban de gran trasiego, los comerciantes del norte de África se encontraban con los navegantes procedentes de Italia y Francia que coincidían en nuestras islas para intercambiar especias, cerámicas, vidrios y telas insuflando indolentemente su cultura y ampliando la forma de concebir el mundo de los ibicencos.
Por ello podemos afirmar que desde hace ya siglos podemos datar encuentros de putas en Ibiza, cortesanas de lujo, rameras con precios bajos y mujeres que servían en fondas.
Hemos intentado también investigar la existencia de travestis en la antigua Hispania, ciertamente no hay muchos datos al respecto, pero si hay algunos escritos en documentos romanos que hablan sobre hombres afeminados que se vestían de mujer, un homosexualismo travesti ya datado en el siglo V.
Encontraban los viajeros en las islas también solaz para sus mentes y cuerpos, concretamente en la zona de la Marina de Ibiza (como zona adyacente al puerto congregaba prostíbulos y casas de placer), allí jóvenes hombres y mujeres venidos de otras tierras, desde la península Ibérica, desde Francia y más lejos, otros desde África por medio del lenocinio luchaban por su supervivencia.
Regentaba estos antiguos burdeles o casas de citas un proxeneta ( hombre o mujer) encargado del cobro y del control, para el cobro de estos servicios especiales se extendió en toda la zona de influencia Mediterránea una moneda creada específicamente con un escudo espurio y la imagen de Venus.
En aquellos tiempos antigüos los proxenetas tenían un apodo, se ha visto que así se les llamaba también en las Pitiusas, se les conocía como Lenos, y a las prostitutas se las conocía como Lupas, de ahí la palabra Lupanar.
Tampoco los habitantes locales se privaban de estos placeres; los que no querían desplazarse hasta la Marina en el puerto de la ciudad de Ibiza para tener un encuentro sexual de pago encontraban algunas cortesanas en los alrededores de Santa Gertrudis, lugar donde fueron halladas durante recientes excavaciones vestigios de edificaciones y las monedas antedichas.
Relatos transmitidos oralmente aseveran que en el antiguo poblado donde hoy se encuentra el pueblo de Jesús algunas personas se prostituían en sus residencias particulares, trabajando independientemente.
Poder, sexo, supervivencia, es la historia de nuestra tierra, quizá en la Isla de la utopía del amor libre, del vivir y dejar vivir, de gozar cada minuto nos dejamos por un tiempo, con gusto, engañar.
29
Sep
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